Cierre Fiscal

Diferencias entre auditoría obligatoria y auditoría voluntaria

No todas las auditorías nacen de una obligación legal. Muchas empresas que no están obligadas a auditar sus cuentas deciden hacerlo igualmente, y entender las diferencias entre auditoría obligatoria y voluntaria ayuda a valorar cuándo conviene dar ese paso y qué implicaciones tiene, más allá del cumplimiento normativo.

Qué distingue a una auditoría obligatoria de una voluntaria

La auditoría obligatoria es la que la normativa mercantil impone a determinadas sociedades en función de su tamaño, cotización, sector o forma jurídica: superados ciertos umbrales de activo, cifra de negocio o número de empleados, la sociedad debe someter sus cuentas anuales a un auditor inscrito en el Registro Oficial de Auditores de Cuentas. La auditoría voluntaria, en cambio, es la que la propia sociedad decide encargar sin estar legalmente obligada a ello, normalmente por razones de transparencia, financiación o gobierno corporativo.

Desde un punto de vista técnico, el trabajo del auditor es idéntico en ambos casos: se aplican las mismas normas técnicas de auditoría y el resultado es un informe con la misma validez formal. La diferencia relevante está en el origen de la obligación, en los efectos jurídicos de no realizarla y, en ocasiones, en el alcance que las partes pueden pactar quesuele ser más flexible en la voluntaria.

Normativa aplicable y umbrales de obligatoriedad

La legislación mercantil española establece los umbrales de activo, cifra de negocio y plantilla media a partir de los cuales una sociedad queda obligada a auditar sus cuentas, salvo que durante dos ejercicios consecutivos no supere al menos dos de esos límites. También existen supuestos de auditoría obligatoria por razones distintas al tamaño: sociedades cotizadas, entidades de interés público, sociedades que reciben subvenciones o ayudas públicas relevantes, o cuando lo solicitan socios minoritarios con un determinado porcentaje de participación, entre otros supuestos previstos legalmente.

Aspecto Auditoría obligatoria Auditoría voluntaria
Origen Impuesta por la normativa mercantil Decisión propia de la sociedad
Consecuencia de no realizarla Cuentas anuales no depositables correctamente, posibles sanciones Ninguna consecuencia legal directa
Alcance del trabajo Determinado por las normas técnicas de auditoría Puede acotarse por acuerdo entre las partes en ciertos aspectos
Validez del informe Plena, con efectos frente a terceros Plena, mismos efectos que la obligatoria
Motivación habitual Cumplimiento legal Financiación, transparencia, venta de la empresa, gobierno corporativo

Casos prácticos: cuándo tiene sentido auditar sin estar obligado

Una empresa que no alcanza los umbrales legales puede decidir auditarse voluntariamente cuando busca financiación bancaria o de inversores, ya que unas cuentas auditadas transmiten mayor confianza. También es habitual en procesos de compraventa de la empresa, donde el comprador exige cuentas auditadas como condición previa, o en sociedades familiares en proceso de sucesión, donde la auditoría aporta objetividad entre los distintos miembros de la familia.

Ejemplo práctico

Una pyme en crecimiento que factura por debajo de los umbrales de auditoría obligatoria negocia una línea de financiación con un banco. La entidad financiera solicita cuentas auditadas de los dos últimos ejercicios como condición para mejorar las condiciones del préstamo. La sociedad encarga una auditoría voluntaria: el coste se compensa con una financiación más favorable y con mayor credibilidad frente a terceros.

Errores frecuentes en este ámbito

  • No comprobar cada ejercicio si se han superado los umbrales legales de auditoría obligatoria.
  • Confundir la auditoría voluntaria con una revisión limitada o informal, cuando en realidad tiene el mismo rigor técnico.
  • No planificar con antelación suficiente el proceso de auditoría, lo que genera tensiones de calendario en el cierre.
  • Pensar que una auditoría voluntaria no puede tener salvedades o consecuencias relevantes.
  • No informar al auditor de operaciones societarias relevantes ocurridas durante el ejercicio.

Cómo gestionar correctamente el proceso, sea obligatorio o voluntario

Con independencia de si la auditoría es obligatoria o voluntaria, conviene preparar el cierre contable con antelación, revisar la obligatoriedad de la auditoría según los umbrales vigentes y anticipar la documentación que el auditor va a requerir. Cuando el resultado de la auditoría genera dudas técnicas sobre determinadas partidas, un informe pericial tributario puede complementar el análisis y aportar una valoración independiente adicional sobre los puntos más discutidos.

En procesos de auditoría voluntaria vinculados a operaciones societarias, financiación o compraventa de la empresa, el asesoramiento jurídico y tributario para empresas ayuda a coordinar el proceso con los objetivos estratégicos de la operación, más allá del mero cumplimiento formal.

Checklist para decidir sobre una auditoría voluntaria

  1. Comprobar si la sociedad ya está próxima a los umbrales de obligatoriedad.
  2. Valorar si existen planes de financiación, venta o entrada de socios en el corto plazo.
  3. Analizar el coste-beneficio frente a la mejora de condiciones financieras o de confianza.
  4. Seleccionar un auditor con experiencia en el sector de la empresa.
  5. Planificar el calendario de auditoría con margen suficiente antes del cierre.

Preguntas frecuentes

¿Una auditoría voluntaria tiene menos valor legal que una obligatoria?

No, el informe de auditoría tiene la misma validez técnica y legal, con independencia de si la auditoría era o no obligatoria para la sociedad.

¿Puede una sociedad dejar de auditarse si deja de estar obligada?

Sí, si durante dos ejercicios consecutivos deja de superar al menos dos de los umbrales legales, puede dejar de estar obligada a auditar, salvo que concurra otra causa de obligatoriedad.

¿Quién puede solicitar una auditoría voluntaria en una sociedad?

Habitualmente el órgano de administración o la junta general, y en determinados supuestos legales, también los socios minoritarios pueden solicitarla aunque la sociedad no esté obligada.

¿Cuánto se tarda en completar una auditoría voluntaria?

Depende del tamaño y complejidad de la sociedad, pero conviene planificarla con varios meses de antelación respecto a la fecha en que se necesiten las cuentas auditadas.

Este contenido es informativo y no sustituye al asesoramiento profesional sobre un caso concreto. Para una respuesta sobre su sociedad, escriba a Contacto@LRB.es.

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